4/1/19

Hola 2019

Mis mejores deseos para este año dos mil diecinueve: treinta y un millones quinientos mil segundos por delante.
My best wishes for this year Twenty Nineteen: thirty one million five hundred thousand seconds ahead.


Aquí la colección completa de mis vídeos de año nuevo, desde 2005:

7/11/18

Hambre

El pasado 28 de septiembre se estrenó en el Auditorio de Zaragoza "Hambre", el nuevo espectáculo de la compañía aragonesa de danza de Miguel Ángel Berna en el que he participado con mis visuales. Pienso que mi trabajo es quizás extraño para el público habitual del bailarín, pero me consta que Berna tiene la intención de liberar al baile tradicional –a la jota en particular– de estereotipos culturales y sociopolíticos. El reto es complicado pero el objetivo me parece positivo y estimulante, lo cual hace más interesante el encargo.
La verdad es que, por cuestiones de producción y calendarios, realicé el trabajo según mi propio criterio estético, no conocí previamente la música o las coreografías, solo tenía la premisa conceptual de la palabra "hambre" y el uso de bitono rojo/negro por coherencia con el vestuario previsto.
Volví a trabajar con elementos orgánicos, vivos, unas veces manipulando el movimiento, otras permitiendo que evolucionaran con el paso del tiempo, con la temperatura, con la luz... Os muestro aquí algunos fotogramas de los vídeos y animaciones, que se proyectan como fondo de escena.
El espectáculo, en el que participan cerca de cien personas, tuvo gran éxito de público en Zaragoza, y el próximo día 25 de noviembre comenzará su periplo internacional en Toulouse, Francia.








5/11/18

Cinco radicales

Esta semana se celebra por quinta vez en Etopia uno de mis eventos favoritos, el festival Radical dB. Una oportunidad para escuchar (y ver) propuestas artísticas que no son habituales, porque están al margen del mercado, de las tendencias, de la ortodoxia... a mí me parece un acto de crítica y política sobre el arte mismo, que es muy necesario para favorecer la diversificación, la pluralidad de la escena cultural y del pensamiento en general.
Aquel primer año de Radical dB, en 2014, tuve el placer de ser seleccionado finalista. Rechazo los concursos pero aquí participé, porque me sentí identificado con este nuevo festival y quise apoyarlo de alguna manera. Conocí a gente estupenda, artistas increíbles, que elogiaron mi propuesta y me dieron mucha energía para seguir.