4/11/19

Equitono, ilustrar el sonido

Casi siempre hemos visto la conexión del sonido con la imagen en representaciones físico-científicas, es decir, con el objeto que lo produce, con la representación gráfica de las ondas, o con el efecto de sus vibraciones en los materiales. El reto del proyecto Equitono es conectar sonido e imagen desde extremos primitivos, sin intermediar. Es como recrear, o también comprimir, el proceso con el que se formaron las letras o los ideogramas que representan sonidos (fonemas) del lenguaje, con el que después se denominan los objetos y las cosas.
Basándome en investigaciones científicas que se han realizado sobre el simbolismo fonético y la sinestesia (ver post anterior), diseñé una serie de formas visuales animadas en bucle, que representarían diferentes grupos de sonidos según sus características.
La interacción sonido-imagen, la respuesta visual al sonido, la he programado con el software libre Pure Data. El sonido es analizado en frecuencias (hercios), intensidades (decibelios), notas musicales (tonos), y es traducido a visuales animados y colores, que se clasifican previamente según los criterios que se establezcan. Por ejemplo, un sonido grave producirá colores azulados y formas redondeadas mientras que los sonidos agudos producirán colores rojizos y formas quebradas.


Para ensayar el dispositivo y realizar los ajustes, Ángel Lalinde me ayudó en la producción, compuso diversas piezas sonoras con cientos de registros fonéticos que recopilamos y también realizó una serie de animaciones en las que propone un simbolismo más figurativo.
El resultado podéis verlo en el vídeo que acompaña este post. Básicamente es una interfaz que interactúa con el sonido recibido (micrófono) y responde con las formas visuales y colores (pantalla) correspondientes a frecuencias, notas e intensidades de audio, lo que provoca un diálogo audio-visual en tiempo real. Podemos decir que es un visualizador de datos con intervención subjetiva, porque los visuales no son realizados por datos sino por percepciones y consideraciones más complejas, las que siempre están en un trabajo de grafismo e ilustración, que no surgen de sistemas automatizados o unidireccionales. En cualquier caso el dispositivo Equitono puede ajustarse, según la estética, la investigación científica o la experimentación.
En los ensayos nos dimos cuenta que también ocurría algo sorprendente y divertido: frente a la pantalla, con nuestra voz al micrófono, estábamos jugando contra las imágenes y los colores como una persecución. En ese juego, sin darnos cuenta, terminábamos perdiendo la timidez ante el micrófono y deformando nuestras voces hasta lo grotesco. Quizá sea realmente esa la traducción sonora de las imágenes?
Está prevista una presentación de Equitono en modo de instalación o performance, anunciaré en este blog la fecha concreta y cualquier novedad sobre el proyecto.